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Cómo Hablar Responsablemente del Suicidio

Antes dijimos que hablar responsablemente sobre el tema del suicidio no solo no induce al acto sino que representa una oportunidad para que quienes se encuentran en situación de riesgo puedan pedir ayuda. Sin embargo, es necesario aclarar a qué llamamos "hablar responsablemente del suicidio", porque los mensajes descuidados, sensacionalistas o morbosos respecto del suicidio sí podrían representar un riesgo adicional. Tales mensajes tienen, de hecho, la capacidad de perturbar aún más a las personas que por circunstancias particulares de sus vidas se encuentran en una situación de vulnerabilidad. Por ese motivo, tanto la Organización Mundial de la Salud como las autoridades de Salud Pública de diversos países publicaron recomendaciones para el tratamiento del tema del suicidio en los medios de comunicación. 

 

​Cabe destacar que, de algún modo, y más aún desde el advenimiento de las redes sociales, todos somos comunicadores, por eso resumimos aquí esas recomendaciones:

 

​No justificar el suicidio

Independientemente de cual fuera nuestra opinión al respecto, debemos saber que decir que tal o cual situación justifica el suicidio o mencionar que uno mismo cometería suicidio si se encontrara en tal o cual situación, puede generar identificación en una persona vulnerable que además estuviera transitando dichas situaciones, por lo que estas expresiones deberían evitarse.

 

​No glorificar el suicidio

Mencionar un acto suicida como una opción valiente o incluso altruista también podría generar identificación. Estas expresiones son frecuentes cuando se suicida una persona que admiramos o que en vida luchó por una causa que compartimos o que consideramos justa. Si este fuera el caso deberíamos separar en nuestro discurso la admiración a la persona o la defensa de su causa del acto suicida. El suicidio es siempre una decisión límite que se toma en momentos de extremo sufrimiento, independientemente de quién lo lleve a cabo. A las personas hay que valorarlas por sus acciones en vida no por una decisión desesperada; y a las causas se las defiende con participación activa, el suicidio es, entre otras cosas, la renuncia a toda acción futura.

 

​No dar explicaciones simplistas

El suicidio es siempre un fenómeno multicausal. Entender las reales condiciones que llevan a una persona a tomar una decisión así es imposible porque su manera de pensar y de sentir en ese momento se relaciona con toda su historia de vida. Sin embargo, tenemos la tendencia de buscar explicaciones simplistas y así confundimos una circunstancia que tal vez actuó como disparador con "la causa del suicidio". Decir que tal persona se suicidó por tal o cual motivo no solo es falso sino que podría llevar a quienes están pasando por situaciones similares a sentirse identificados.

 

​No juzgar a las personas con pensamientos suicidas 

Parte del estigma que pesa sobre el tema del suicidio se debe a que con demasiada frecuencia se asocia al suicidio con la locura, la enfermedad mental, la debilidad de carácter o la inestabilidad emocional. Nada de todo esto es así, cualquiera de nosotros podría tener pensamientos suicidas frente a situaciones desesperantes en su vida. Por eso, debemos ser más comprensivos y no seguir alimentando el silencio con juicios apresurados y casi siempre falsos.

 

​No hacer alusión innecesaria y morbosa a métodos usados para suicidarse

Este tipo de alusiones son frecuentes en medios de comunicación sensacionalistas que buscan aumentar su audiencia explotando la tragedia ajena y la morbosidad del público. La muerte es algo que nos asusta y ese temor nos lleva a querer saber todos los detalles como si esa información de algún modo nos protegiera. Por el contrario, familiarizarse con métodos utilizados en suicidios mediante comentarios o imágenes publicadas podría también activar procesos de identificación e imitación en personas vulnerables. Los medios de comunicación deberían dedicar más espacio al suicidio, pero no para hacerlo con elementos sensacionalistas sino para mostrar la tragedia que representa, el dolor de los seres queridos y, fundamentalmente, para educar sobre prevención del suicidio y dar a conocer los medios de ayuda en crisis.

 

Sin embargo, hablar del suicidio es necesario

Necesitamos que del suicidio se hable más y mejor. Que haya más espacios de contención y escucha, donde las personas puedan hablar de sus problemas sin ocultar pensamientos, miedos o angustias en relación al suicidio, sin sentir vergüenza y sin temor a ser juzgados. Necesitamos que estos espacios surjan en la comunidad, dentro de las familias, en los grupos de amigos y en las instituciones. Sin embargo, sabemos que para eso hace falta un cambio cultural.  Ese cambio comienza difundiendo, concientizando y educando sobre cómo hablar sobre el tema del suicidio. Pero también es necesario perder el miedo y ponerse en acción. Por eso, desde Hablemos de Suicidio ONG estamos promoviendo la creación de esos espacios.

 

Ya tenemos:

 

Un Blog donde se publican testimonios de personas afectadas por el problema del suicidio, novedades sobre nuestra institución y reflexiones sobre el tema del suicidio.

 

Un Foro donde los participantes pueden compartir sus propias ideas o reflexiones sobre el tema del suicidio con el único límite del respeto hacia otros participantes.

 

Grupos de Ayuda Mutua donde personas afectadas por el problema del suicidio pueden compartir sus vivencias en un ambiente libre, seguro y contenedor.

 

​Entre todos podemos lograr que el suicidio deje de ser un tema tabú y que todo aquel que necesite hablarlo encuentre la escucha, contención y acompañamiento que necesita.

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